Una noche parisina con Victor Rojas

Por en septiembre 27, 2013

“Tampoco se enteraron
de que por entre las heridas de las cadenas
me retoñaron las ansias de libertad
como malezas florecidas.”

Antonio Camacho Rugeles
(1945 – desaparecido 1985)

Jorge Guerra, Victor Rojas, Eduardo García, Jair Torres

Jorge Guerra, Victor Rojas, Eduardo García, Jair Torres

Jueves, 26 de septiembre, un lindo atardecer veraniego con los verdes de las hojas virando a amarillo que atestiguan de la llegada del otoño.

Los amigos que promovimos el acto para rendirle homenaje al escritor colombiano Victor Rojas con motivo del lanzamiento de su novela Juego de escorpiones estabamos contentos. La sala de la Maison de l’Amérique Latine del boulevard Saint Germain estaba colmada de amigos, cerca de 80.

En la mesa, el escritor Eduardo García Aguilar, el joven historiador Jorge Guerra y el homenajeado Victor Rojas. Animaba el debate Jair Torres, del colectivo Debatiendo.

La intervención de Jorge Guerra sobre el contexto socio-político de los años 80, dió un marco de comprensión sobre la época en la que se desarrolla la trama de la novela. Epoca de estatutos de seguridad, tortura, represión y también de esperanza de paz en las negociaciones con el M-19.

Eduardo García Aguilar comienza diciendo que la novela de Victor Rojas se inscribe en la corriente de la historia de la literatura colombiana que aborda los problemas de la violencia. Así como en los años 20 y 30 escritores como José Eustacio Rivera y María Cano y en los 50, novelas como Viento seco de Daniel Caicedo y posteriormente Alvarez Gardeazabal con Condores no entierran todos los días, hoy una nueva generación de escritores comienza a abordar este tema para el período de los años 70 a los 90. Esta época está caracterizada, continua diciendo el escritor Garcia Aguilar, por una represión atroz, desapariciones forzadas como la de Antonio Camacho Rugeles, asesinatos como el de Mario Calderón y la exterminación de la Unión Patriótica. Ejemplos de ello son las novelas de Pablo Montoya Los derrotados y de Evelio Rosero, Los Ejercitos.

Según Eduardo García, Juego de escorpiones es una novela en la que se puede sentir la Bogotá popular, la de los habitantes de los barrios que tienen dificultades para el ascenso social. Se describen en ella a maravilla no solo el cotidiano de sus habitantes sino también los sentimientos humanos, el amor, la desesperación. Hay que destacar, señala García Aguilar, la limpieza de la estructura literaria. El acontecimiento histórico que marca la novela, el secuestro y asesinato de un personaje público y la captura de inocentes, se inscribe bien en ella, pero no la devora, lo que es expresión de una gran agilidad y de una buena estructura.

García Aguilar concluye diciendo que Victor Rojas logra hacer que una historia surgida de un hecho real y en un entorno político determinado, se salve y se convierta en una obra literaria que nos seduce.

Victor Rojas agradeció las palabras de Eduardo García y la presencia de tantos amigos. Nos contó lo difícil que fue para él transponer un hecho autobiográfico en una ficción. Además, nos contó apartes de su vida en que siendo joven, compartía el sueño de su generación de construir una Colombia más justa. Treinta años de exilio, con realizaciones y exitos, no logran borrar en él los sinsabores de la derrota. Su novela es pués, según Victor Rojas, en cierta forma expresión de acontecimientos que se atravesaron en su vida adobados con treinta años de exilio.

Las intervenciones de los presente llenaron de emoción la sala y permitieron que afloraran sentimientos de indignación ante la impunidad, la falsedad y la injusticia en Colombia. Igualmente, algunas voces expresaron esperanza en un futuro de paz.

En resumen una noche de sentimientos compartidos, de literatura, de fe y confianza en el porvenir.