Gloria eterna a Nelson Mandela

Por en diciembre 8, 2013
Ilustración: Kadir Nelson para New Yorker

Ilustración: Kadir Nelson para New Yorker

Ha muerto el querido Presidente Mandela, ejemplo de valor y firmeza en sus convicciones en la lucha contra el apartheid. Las potencias imperiales y sus servidores tratan con homenajes de borrar la historia de colaboración con el régimen del apartheid.

Queremos como homenaje al querido Presidente Mandela, publicar el poema en prosa que el poeta colombiano Juán Manuel Roca escribió en 1988, y que circuló en Prosa reunida, en la Colección de autores antioqueños en 1993.

Un sol para Mandela

La luna no es Zulú, la luna es blanca en el oscuro gobierno de Pretoria.

Ruedan los trenes blancos en cuyas ventallas viaja la civilizada muerte con chalecos
de seda –África, la selva convertida en un jardín–, la civilizada muerte con su máquina
Kodak en bandolera.

Nelson Mandela:

70 años,
24 de prisión blanca,
de prohibido rostro,
de abolida fotografía.

Multiplique usted 35 millones de negros por sus dos ojos y la cifra de ojos que no ven a
Mandela –aunque habite en 35 millones de almas–, le dará el tamaño de su ausencia.

Los periódicos no enseñan su rostro por no reconocer que si la luna es blanca la dignidad
es negra, que tras los jardines y los campos de golf de los blancos de Pretoria, ruge una
selva milenaria. Ahora viajan en las ventanillas del tren las efigies de Europa, la estatuaria de sus muetes y una dama inglesa hace fotos de la luna, pero en Wembley se escucha un rock para Mandela. Que corra el viento y acaricie las mejillas de la luna –rasurada luna que los blancos refrescan con lavanda– y ponga en los ojos de Mandela el sol de los libertos.

 

Juan Manuel Roca

Bogotá, 16 de julio de 1983.